sábado, 10 de diciembre de 2011

Japimondei Perdílacuenta 9: Un dia tan maco


Salut i molts petits plaers, companys!

La semana pasada alguien de vosotros me escribió para decirme que le había gustado bastante la parrafada que os solté describiendo ese momento de una tarde un domingo cuando el fin de semana ya está finalizando y en que ándabamos por casita sin hacer nada en concreto y sin saber bien bien cómo, de repente nos sorprendimos absortos mirando y escuchando en la tele a una tal Amelia Valcárcel de la que hasta entonces, no sabíamos nada. También me preguntabais, si mi texto no era por casualidad un "cortar y pegar". Bueno, he de decir que en este caso, la duda en vez de ofenderme, me halagó.
Para disipar dudas y para que podáis apreciar las diferencias, he pensado que lo mejor era hacer, hoy sí, un "Control C + Control V" comme il faut y compartir con vosotros un texto de Antonio Muñoz Molina que tenía guardado desde hace ya días.
Primera diferencia: Él no describe un atardecer de Domingo sino una mañana.
Segunda (ésta más relevante): Lo hace tan bien...

"Domingo y Delacroix". Antonio Muñoz Molina

Después de leerlo, a mí, sólo se me ocurre decir aquello de "virgencita, virgencita que nos quedemos como estamos (al menos)" . Supongo que es consecuencia de no apagar la tele cuando emiten los informativos (?), pero últimamente mi optimismo está más moderado (como suelo decir) que de costumbre. Me pregunto por ejemplo, si podremos permitirnos por mucho tiempo Domingos como los descritos por el "santo" de Elvira Lindo.
Hay veces en que me pregunto cómo se hablará en el futuro de la década pasada, la primera del siglo XXI. Ese ambiente descrito en el artículo y que nos resultaba tan normal hasta hace bien poco y por suerte, todavía hoy, ¿no tendrá cierta similitud con el que se respiraba en los años '20 del siglo pasado? Sí, me refiero a "los felices años 20" y no cuesta mucho imaginar como debía añorarse en las décadas siguientes.
No, definitivamente no me gusta companys (y perdonad que lo comparta con vosotros) pero a veces percibo en el ambiente una sensación de calma antes de la tormenta que me da un mal rollete...

En fin, como os decía, apreciemos malgré tout nuestra situación actual, y hagamos algo por mantenerla y así poder compartir muchos buenos momentos juntos.
Mientras tanto, os dejo con otra magnífica descripción de una bella jornada.

PD. Joep! No sé yo si esto puede llamarse un JAPImondei... Intentaré ponerle remedio ;-)