Salut ... y reflexión, companys!
Un Domingo casi de invierno a última hora de la tarde.
Tú y tu pareja por casita cada uno entretenido en sus cosas (
La tele, no sabes por qué motivo encendida. Alguien ha zapeado y entre resúmenes de partidos de fútbol e informativos pugnando por ganarse la audiencia a base de noticias a cual más agorera, ha quedado sintonizada la señal de La 2 donde una elegante mujer de unos 60 años reflexiona en voz alta mientras pasea por el Mueso del Prado (Aclaración: he empleado el término "elegante" en el sentido Machadiano de la expresión. Aunque él lo utilizaba al emplear el calificativo "bueno", he visto esta cita empleada tantas veces últimamente que casi parece obligado utilizarla aunque no venga a cuento ;-)
No podemos evitar dejar de lado nuestras ocupaciones y sin decirnos nada, sincronizamos nuestros movimientos y nos sentamos frente al televisor.
Nos interrogamos en silencio sin encontrar respuesta: no sabemos qué programa es ni quien es ella pero no podemos dejar de escucharla. No levanta la voz más de lo necesario, no recurre al humor aunque una sútil ironía impregne todo su discurso, no afirma nada de forma tajante más bien insinua y así, nos cautiva durante el rato que aún queda hasta que finaliza la charla. Al acabar, nuestras neuronas aplauden contentas y satisfechas con el chute que han recibido con las reflexiones de esta mujer acerca de la Belleza, la Filosofía, la Ética o la Religión.
Nos miramos y cada uno ve en los ojos del otro un brillo que no estaba un rato antes.
Sóltamos un "UAUUUUUUU" de admiración y como no podía ser de otra manera en los tiempos que corren, échamos una carrerita hasta el ordenador para guglear un poco y averiguar más datos sobre esta mujer modélica (aunque no sea en el sentido Voguiano del término "modelo").
Entre otras cosas, encontramos la charla que os acabo de comentar.
Os la dejo aquí por si esta semana andáis de puenting o de acueducting y os apetece ser seducidos.
