Tranquilos, para compensar, esta semana os propongo distraeros un ratito (o un ratazo, depende de vuestras aptitudes) con un juego que me trae muy buenos recuerdos: el Black Cat Game.
¡A ver cuanto tardáis en atrapar al pequeño minino/a rodeándolo con los círculos verde oscuro!
Si se os escapa, no os pongáis nerviosos y disfrutad contemplando la parsimonia con que lo hace ;-)
¿Que era muy fácil?
Ya lo sabía jejejeje.
Es por eso que os pongo también un link a este otro juego que ya os envié cuando los Japimondeis aún estaban en pañales. También en este caso algunos de vosotros me vacilasteis con que lo habíais resuelto en un plis, plas, pero como a estas alturas del partido ya andamos más justos de neuronas, estoy seguro de que os gustará/costará más volver a conseguirlo.
Os recuerdo las instrucciones:
Toda la peña tiene que cruzar el río pero hay una serie de condiciones:
-Los niños no pueden pillar la barca solitos.
-El padre no puede quedarse solo con alguna de las niñas y viceversa (¡Están enfermos estos japoneses!)
-El caco no puede quedarse con nadie si no está el poli por ahí controlándole.
¡Que el ingenio os acompañe!
