Salut i molta il·lusió, companys!
Sí, ilusión porque es con grandes dosis de ella con la que hoy os escribo.
En un inicio, debería ser con tristeza o nostalgia pues hace ya unas semanas, la gente de Orsai después de cuatro años ofreciéndonos auténticas joyitas nos anunciaba que la aventura se acababa. La primera reacción fue de pánico ante el síndrome de abstinencia que se anunciaba para principios del año que viene. Pero como en el fondo son buena gente (y mejores camellos), esta semana nos han dado la alegría de anunciarnos que sólo se trataba de un cambio de droga y que a partir de Enero vuelven con más y mejor mercancía.
Bueno, más que mejor, yo diría que diferente. Tan diferente que sin riesgo alguno para la salud, han decidido extender la adicción, a nuestros churumbeles y casi me atrevería a decir que a nuestros padres, también (¡eso es visión de negocio!).
Como farmacólogo, podría alargarme un buen rato explicando las virtudes y nulas contraindicaciones del producto pero creo que como siempre, es mejor beber de las fuentes. Os paso pues el link donde Casciari, "el Pibe que ya NO arruina las fotos a no ser que sea voluntariamente", nos presenta a la Familia Bonsai y nos da más detalles sobre el proyecto.
Si la idea os seduce, volved luego por aquí y os hago una proposición decente (aunque me temo que irrechazable).
Escribe Casciari: http://editorialorsai.com/blog/post/bonsai
¿Habéis vuelto?
¡Genial! Eso quiere decir que ya estáis un poco enamorados de la Familia Bonsai. No voy a ponerme pesado: he leído, oído y visto ya suficientes veces al papá de la idea (y a sus colaboradores) como para estar convencido de que sin duda, nos lo harán pasar la mar de bien a lo largo de todo el tiempo que esta nueva aventura dure.(0,1, 2,3...)
Paso pues a haceros la propuesta:
No sé si habréis revisado los detalles crematísticos del asunto pero en resumen, hay dos maneras de conseguir las revistas:
1/ Contactar con algún distribuidor y pagar 13 euros.
Este es otro de los atractivos de Orsai y Bonsai: El precio está establecido por sus creadores, no hay intermediarios ni publicidad y puedes encontrar las revistas en librerías, sí, pero con más facilidad aún, en casa de, por poner algún ejemplo, un panadero, un médico, la camarera o propietaria de aquel bar que te gusta o si tienes suerte, la chica guapa del vecindario (o el chico, claro). Cualquiera en definitiva que se ha enamorado del proyecto y ha decidido hacerse "librero semiprofesional".
Este es mi caso, pero como a veces me gusta hacer las cosas cantando aquello de Frank Sinatra de "my Way", entonces pasamos a la opción 2.
2/ Ésta se diferencia de la primera básicamente en un punto: aquí hablamos de "librero amateur": si entre todos los Japimondeiros llegamos a ser 10 con ganas de recuperar el gustazo de compartir lecturas y emociones con nuestros hijos, sobrinos, ahijados, parejas o papás, entonces yo me comprometo a comprar un pack de 10 y emular cada 2 meses a Nani Moretti paseándome en moto por la ciudad para dejaros la revista en casa. El cambio de "semiprofesional" por "amateur" significa, por supuesto, que cada revista os costará sólo 9 lelos ;-)))
¡Vamos, vamos, que me las quitan de las manos!
No os lo penséis mucho, dejaros llevar por la corazonada y si la habéis sentido, enviadme vuestra solicitud de suscripción a mi mail. Seguro que mucha gente a vuestro alrededor os lo acabará agradeciendo.
Este año, los Reyes aciertan con el regalo, ¡fijo!

