Salut et cette semaine...une petite perle du cinéma d'animation, chers amis!
Empiezo así, en gavachoisse, para que vayáis practicando un poquito ya que no he conseguido encontrar ninguna versión de esta joyita del cine de animación correctamente traducida al catalán o el castellano.
En cualquier caso, creo que la podréis disfrutar igualmente y para aquellos de vosotros a los que os guste el francés, creo que es una buena ocasión para disfrutar de una pronunciación y una entonación de lo más correctas y adecuadas a los personajes. De hecho, uno de ellos, el personaje del médico, tanto en el trazo del dibujo como en las características de su voz, me ha hecho pensar en un alter ego afrancesado de Constantino Romero (como esta semana la cosa va de psicología, supongo que ha sido mi subconsciente el que me ha sugerido este paralelismo)
Si queréis un poquito más de ayuda, acabo de descubrir que tenéis la opción de verlo con subtítulos en inglés (en los iconos que hay abajo a la derecha, probad con el anterior a la "ruedecita de herramientas")
Para los más perezosos, os dejo una breve (o no) sinopsis, intentado no desvelar sorpresas:
La peliculita trata sobre las diferentes opciones de tratamiento que se plantea un psiquiatra de aspecto bonachón a la par que profesional para tratar a Gary, el verdadero protagonista.
Gary es un paciente calvorotas de aspecto entrañablemente aniñado que como aquellos protagonistas de El ángel exterminador de Buñuel ha desarrollado una fobia a abandonar un espacio donde se siente a gusto. La simple idea de cruzar una puerta, ya le resulta insoportable.
Nos encontramos con Gary ya ingresado en una de esas habitaciones acolchadas para evitar que los pacientes se lesionen y el médico, una vez hecho el diagnóstico intentará diferentes estrategias para tratar de ayudar a Gary a superar su fobia.
Primero, probará lo más fácil: hacerle entender las maravillas que le esperan del otro lado: los pajaritos, las flores, la voluptuosidad, la popularidad y, ¡la tele!
No sé si es por última propuesta o no, pero evidentemente, esta opción de tratamiento fracasa por lo que habrá que probar técnicas más profesionales.
No entiendo mucho de psiquiatría pero la siguiente es una que que podríamos denominar de "exposición progresiva": se trata de que el paciente progrese a partir del hecho de atravesar estructuras cada vez más parecidas a la que provoca sus crisis de ansiedad. Todo ello evidentemente, sin pronunciar la palabra tabú, "porte". Ello da lugar a diferentes gags pues en francés porte puede tener diferentes significados y va a ser difícil que el psiquiatra no la pronuncie por error en algún momento.
Pero todas las técnicas se revelan ineficaces y es que para Gary, la habitación-celda no es sino un "pequeño nido de amor" como dice en alguna ocasión, un mundo onírico que podemos ver repetidas veces y donde los autores de la película consiguen que el espectador se sienta también cada vez más gusto.
A medida que la historia avanza, casi te dan ganas de zambullirte en el pequeño paraíso de Gary.
De hecho, llega un momento en que parece que al médico le suceda lo mismo y llegas a pensar si no estará compartiendo con el paciente su "locura". Pero no, se trata de un buen profesional y no es más que una última tentativa para tratar de llevarlo al mundo exterior: hacerle creer que todo lo que experimenta es real pero que tiene que llevar ahí, al otro lado de la puerta, las pequeñas joyas que esconde en su refugio (las mariposas, los cuadros que ha pintado...).
Pero Gary ha desarrollado un cordón sentimental muy estrecho con ese pequeño mundo y no va a ser fácil hacerle renunciar a su acuárium particular.
Si no véis la pantallita, haced click aquí et bon voyage
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