Salut i crispetes, companys!
Dicen que la literatura, o el placer de contar y escuchar historias, lo descubrieron nuestros ancestros probablemente alrededor de una hoguera: el calor del fuego para combatir el frío y ahuyentar a las fieras y el calor de las palabras para compartir experiencias y exorcizar miedos.
También hay quien dice que en la vida de todo hombre, hay un verano que va a suponer el final de la infancia.
Y hay una película, Stand by me , que ilustra de manera magistral esas dos afirmaciones y tal vez la secuencia donde mejor se puede apreciar todo ello es esta que hoy os propongo.
He intentado colgarla en You Tube para que aquellos de vosotros que miráis los japimondeis desde algún I-artilugio la podáis ver pero la gente de Google me dice que a la productora de la película no le parece legal o sea que me parece que tendréis que volver a la pantalla del pc. ¡Quién me iba a decir no hace mucho que pediros que miraseis en el ordenador un vídeo sonaría casi, casi vintage!
¿Se puede desarrollar mejor en una secuencia de 8 minutos la psicología de los cuatro protagonistas (por cierto, uno de ellos es el alter ego de Stephen King, ¿adivináis cual?) e incluir además un cuento totalmente autónomo al resto de la película?
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