miércoles, 6 de febrero de 2013
Japimondei NonStop 17: Edición Especial
Salut, indignació i... revolució?, companys
Hace ya unos meses que me he propuesto no mirar los "partes ¿informativos?" (excepto la sección de deportes y cultura, lo admito) y por tanto, no sé si le habrán dado mucho eco o no a la comparecencia de la Presidenta de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau, en la comisión parlamentaria que tuvo lugar ayer en lo que se supone que es La Casa de la Democracia.
Dejadme que sea un poco cursi y que utilice este término para referirme al Congreso de los Diputados y es que si lo consideramos como tal, como una casa, entonces, podemos admitir que los Diputados son sus inquilinos y que de alguna manera, están en ella, en calidad de alquilados, durante un tiempo limitado y con el encargo de representarnos y protegernos. Si así es, entonces, al hilo de lo tratado y ante la gravedad de lo que expone con nervios, pero con pleno conocimiento de causa, SúperWoman Ada Colau, soy de la opinión de que si el Martes no se accede a tramitar la propuesta de Ley que propone su plataforma y los señores diputados no se ponen a trabajar de verdad en ello, se debería proceder a un desahucio fulminante.
Sé que el vídeo es largo (40 minutos. Especial atención si sois de lágrima fácil al minuto 11 y al minuto final si queréis alucinar: decepcionante, por decir algo, lo único que se le ocurre comentar al final de la intervención al Presidente de la Comisión).
También sé que las acusaciones son graves y que algunos de vosotros trabajáis en el sector bancario, precisamente el más criticado en la intervención e imagino que tenéis que estar más que hartos de que se os criminalice cuando no tenéis culpa alguna y además, estáis dando la cara y aguantando el tipo ante la ciudadanía mientras los verdaderos responsables no sabemos por dónde andan ni quienes son.
Por último, todos estamos hasta las narices de oír hablar de estos temas y no queremos desanimarnos más pero no puedo dejar de insistir en que lo miréis cuando tengáis un ratito.
Precisamente porque nada puede animarnos más que ver el ejemplo de gente como esta. Y me niego a dejarme invadir por el escepticismo y empezar a navegar por la web para ver exactamente en qué consiste la Plataforma o sus posibles afiliaciones políticas: el vídeo habla por sí solo y en mi opinión, no se pide nada que no sea de puro y simple sentido común.