Salut i somriures musicals, companys!
Por lo que me habéis ido comentando a lo largo de la semana, parece que el concierto "improvisado" en el vagón de metro de Copenhague os gustó bastante. La verdad es que era una gozada ver esas caras de sorpresa y alegría cuando aquí (imagino que allá debe suceder lo mismo), lo habitual es ver caras ojerosas y malhumoradas.
Algunos, me decíais que dificilemente me iba a encontrar, como pedía, con una sorpresa semejante al coger los ferrocatas.Y ello como consecuencia, argumentabais, de la escasa cultura musical de nuestro país.
Lo cierto es que tenías razón y cuando subí a los ferrocatas el domingo pasado poco después de enviaros el Japimondei, la única música que me soprendió fue la que se "escapaba" de los auriculares conectados a los Ipods y teléfonos de mis compañeros de vagón.
Aún así, yo no me atrevo a hablar de falta de cultura musical. O por lo menos, no hoy: no en una semana en que hemos visto como en pleno hundimiento de practicamente todos los sectores económicos del país, va y el único pequeño milagro, cultural, sí, pero tambien económico, que no deja de crecer año tras año es precisamente... un festival de música, ¡el Primavera Sound!
Imagino que parte de su éxito se debe a que desde hace ya años, sus impulsores decidieron "adoptar" como grupo talismán a los Wilco (por mucho que algunos de vosotros los califiquéis de "aburridos" ;-)
Por cierto, podríamos decir que la "adopción" fue mutua: ¿cómo explicar sino que los muy brutacos, después de dar un conciertazo de más de dos horas la noche anterior, al día siguiente y al poco de despertarse, se plantasen en una de las pocas tiendas de discos de esas "de toda la vida" del carrer Tallers que aún sobreviven, enchufasen sus cacharros musicales y diesen ahí un concierto sorpresa para "esos locos que aún compran discos"? ¡Uauuuuuu! no quiero ni pensar lo que debía ser estar ahí:¡subidón!...
En cualquier caso, y ya que hablamos de cultura musical. Hoy os vuelvo a proponer un juego/reto: a ver quien es capaz de acertar el nombre del compositor de la pieza que interpretaban los músicos infiltrados en el vagón de metro.
¿Difícil?
Veeenga, vaaaa... Os doy una pista: a lo mejor sale en el vídeo de esta semana.
No sé si os gustará o no (por la red he visto opiniones para todos los gustos) pero yo por lo menos, he sonreído un buen rato e ingenio, la verdad es que encuentro que no les falta. Bueno, ingenio y una buena recopilación de los chistes de toda la vida. Pero como hemos visto al hablar de las tiendas de discos, a veces en las cosas de toda la vida es donde se encuentra lo mejorcito.
- ¡¡¡Camarero!!"
-¿Qué?
-¡¡¡Una de bechamel !!!
- Beeechameeeel, beeechamel, mucho.....