viernes, 15 de octubre de 2010

Japimondei Season10.2: Una vida en 4 minutos.



 Él y ella se conocen de bien pequeños. En esa edad en que los de nuestra generación aprendíamos de memoria todos los bicharracos que salían en aquellos libros de la colección “Vida secreta de los Animales”, nos dormíamos leyendo los relatos de Julio Verne o Emilio Salgari y afirmábamos sin dudar que de mayores, queríamos ser veterinarios cuando veíamos por la tele al “amigo Félix” o, pronunciándolo con dificultad, “oceanógrafos” como Monsieur Cousteau a bordo del Calypso.

 Él y ella, al ser de Estados Unidos y de otra época, tenían otras referencias: era la época de los primeros zepelines y América del Sur les parecía tan lejana y misteriosa como a nosotros el volcán por el que se accedía al centro de la tierra o el reino donde Sandokán luchaba por el amor de Marian (por no variar de escritores).
Él es tímido, algo apocado y muy  callado. Ella no sabemos por qué pero a pesar de su edad, parece vivir sola pero aún así, es tremendamente extrovertida, valiente y sobre todo, muuuuuy parlanchina. Dos cosas les unen sin embargo: aún ponen dientes bajo la almohada para el ratón Pérez (si es que eso se hace en los Estados Unidos) y sobre todo, las ganas de vivir aventuras y viajar.
Para sorpresa de él, las diferencias no van a ser un obstáculo sino más bien la chispa que hace que ella se fije en él.  En cuanto a lo que les asemeja, esa coincidencia en las ganas de viajar, será el mejor combustible para que esa chispa inicial no se consuma a lo largo de toda una vida en común. 

Una vida en común que él, ya mayor, recuerda ahora y que la gente de Pixar nos muestra en unos de los 4 minutos de cine que más me han gustado en los últimos tiempos